sábado, 29 de mayo de 2010

Que quiere decir modelo participativo

Voy a poner un ejemplo de cómo podemos entenderlo, al menos como yo lo entiendo; cuando hablamos de representativo estamos diciendo que las personas elegidas democráticamente nos representa en los asuntos de nuestra ciudad, pero nosotros no intervenimos ni nuestro parecer es utilizado, en cambio, cuando hablamos de participativo nuestras preocupaciones y problemas se transforman en problemas de la comunidad y que nuestros electores intentan solucionar, porque es algo que salido de la base de nuestro pueblo.
Todo esto es un aprendizaje; no se aprende en soledad, sino en relación con otros. Un bebé aislado durante mucho tiempo puede perder la facultad del habla. Necesita oír palabras, oír voces que se dirijan a él directamente, debe interpretar el sonido o la entonación para detectar dulzura, seguridad, peligro o angustia, condena o reprobación. Si esto lo trasladamos a nuestros políticos de ahora, que lejos están; no detectan nada, pasan olímpicamente de nuestras necesidades, ellos dicen lo que es necesario o no necesario; no entienden de intercambios, de participación, de críticas, de discrepancias. Lo que necesitan estos políticos son nuevas ideas y contribuciones para que se produzca ese misterio dinámico que se llama vivir y convivir entre personas.
Estamos ante un momento crítico de nuestra democracia, y tenemos que actuar antes de que sea demasiado tarde, por eso ofrecemos un proyecto que genera ilusión, que sea capaz de engendrar maneras humanas de hacer una política de consenso, donde la palabra no se pierda por el viento, donde el “otro” es lo más importante, donde se aprende a escuchar para construir.
Nadie tiene soluciones mágicas, ni nosotros tampoco, pero al menor queremos morir en el intento, pues esa verdad nos acompañará siempre. Recuerdo aquellas palabras de un condenado a muerte, donde decía, me podéis matar pero jamás me arrancareis la verdad que llevo dentro.
Animo a esa juventud que se ve falta de valores y que tiene ansia de búsqueda de un camino que allane los obstáculos que la sociedad les pone.
Algunos nos dicen que esta utopía nos matará, pero prefiero morir por ella. Hay que aprender a admitir, tolerar y apreciar relaciones desiguales, aprender a compartir y estimar la equidad.
Recordemos este relato que me ha enviado un amigo: “Un maestro oriental vio cómo un alacrán se estaba ahogando, y decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el alacrán lo picó.
Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: “Perdone maestro, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua el alacrán lo picará?”. El maestro respondió: “La naturaleza del alacrán es picar, el no va a cambiar su naturaleza y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar y servir”. Y entonces ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida”.
No permitamos jamás que la conducta de otras personas condicione la nuestra. Sencillo, ¿no crees?
Gracias amigos,

3 comentarios:

Josele dijo...

Y mi pregunta es, la hoja de donde la saco, de un arbol, la arranco?
Que dirian algunos ecologistas?
Con este substancial detalle, le quiero hacer reflexionar estimado Luis, que las cosas no son tan secillas como Ud. comenta.
Por sus palabras, me transmite que es usted una persona sabia, y maestro vocacional como el de la historia que nos cuenta.
Pero en politica, hay que ser mas practico, y tomar decisiones por el interes de tu pueblo, y a lo mejor esta pasa por dejar que se ahogue el alacran, ya que este pica, y su picadura puede matar.
Un saludo.

Luis dijo...

Estimado Josele:
Gracias por tu comentario. Pero lo primero que quiero expresarte es que no soy una persona sabia, todos los días estoy aprendiendo algo nuevo de aquello que me rodea, e incluso aprendo de mis enemigos (esto me está costando mucho trabajo).
Me imagino que no habrá tanto alacrán que necesitemos quitar todas las hojas de nuestros árboles, y si se necesita de hojas las cogeré del suelo, ya que el otoño es muy agradecido.
Dices que hay que ser práctico en política, totalmente de acuerdo contigo, pero siempre que está basado en la coherencia de las ideas. El ser práctico, está diciendo ser coherente hasta la muerte, y ahí quizás nos diferenciamos unos de otros. De no haber sido esto así en la historia, muchas de las cosas de las que nos beneficiamos no estarían, ¿qué pasaría si Fleming hubiera abandonado su lucha por descubrir la penicilina?, ¿qué pasaría si se hubiese dejado de buscar vacunas para evitar la mortalidad infantil?, o para calmar el dolor, y un sin fin de logros del hombre a través de los siglos,… ¿Qué sucedería si Luther King, Gandhi provocado por los gobiernos o seducimos por los mismos hubieran abandonado la lucha por la igualdad de las razas y la paz del mundo?
No es sencillo porque la lucha es dura y sangrienta, y llega hasta el alma.
Gracias

Anónimo dijo...

Se me invitó a conocer el proyecto Electores: Puedo asegurar que mi corazón de Alhaurino se ensanchó al descubrir a un grupo variopinto de personas que, con una actitud esperanzadora, pretenden dar un vuelco a las asentadas y turbias aguas de la dinámica municipal.
Ánimo y mucha fuerza.
Insula Barataria

sábado, 16 de enero de 2010

Por eso hoy tengo pena...

El otro día asistí por primera vez junto con un amigo al Pleno del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre. Es la segunda vez que he acudido a un Pleno; el primero fue cuando se crearon los primeros Ayuntamientos democráticos; aquello que fue una alegría tremenda después de tantas luchas, rebeliones, objeciones de conciencia, de persecuciones policiales y de cárceles. Pero en este último llegué a sentir vergüenza ajena, y me tuve que marchar del mismo, estos no son lo que yo esperaba que me representara. Sentí una tremenda pena y dolor porque veía que se estaba terminando con las libertades, el respeto, el diálogo, la generosidad frente al otro, y como no, con la solidaridad de los ciudadanos.

Aquello era un gallinero, a cual más gritaba y se insultaba descaradamente. Me sonrojé y agache la cabeza queriendo no ver aquel espectáculo; y alguien me dijo que esto era lo más suave, y que si hubiera estado en otros no te atreverías ni entrar.

Y pensé para mis adentros, y me vino la idea de los “patios de vecinos”. Recuerdo que aunque había tiranteces, predominaba la concordia. Tenían que tener el único wáter limpio, porque era común para todos; y recuerdo como ponían las macetas en las paredes para adecentar y embellecer las pequeñísimas casas. Ojalá una parte de esa cultura andaluza ronde en nuestros ayuntamientos.

No me extraña que estemos volviendo a tiempos totalitarios. Muchos observadores políticos, analizando la crispación creciente de la sociedad española actual y el duro enfrentamiento entre partidos y tendencias, alertan ante el temor de que el extremismo fascista empiece a resucitar en nuestros días.

Sin embargo, aunque esas incógnitas parezcan profundas y difíciles de desentrañar, tienen en la realidad española y alhaurina una respuesta sencilla y contundente: las fascistas existen, son toda una multitud, pero están encuadrados en los grandes partidos políticos, donde encuentran el caldo de cultivo óptimo para progresar. Lo que ocurre en los tiempos presentes es que se han adecuado a la democracia y viven a gusto, prosperan y medran en el interior de los partidos políticos españoles, donde han encontrado un hábitat perfecto y un camuflaje envidiable, que los hace pasar por demócratas.

Los totalitarios se sienten a gusto en ambientes autoritarios y verticales, como los que rigen la vida interna de los partidos políticos españoles, donde todo es sometimiento al líder y donde también satisfacen su otra gran pasión: el culto al poder y al dominio del Estado y/o Ayuntamientos y de sus representantes sobre el individuo y la sociedad.

Esto es una enfermedad cultural y política, lo que hace que haya individuos de esta calaña de derechas y de izquierdas, porque existen en ellos elementos y rasgos que están por encima de la filiación política: el afán de poder, su obsesión por anteponer el Ayuntamiento y el Partido al individuo y la sociedad y, sobre todo, su incapacidad patológica para distinguir entre el bien y el mal. Esos principios y rasgos les unen y les convierten en una tropa perniciosa, estén donde estén, militen donde militen.

Por eso hoy tengo pena; y no quiero que arruinen mis ilusiones y las de otros muchos.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Presentacion a ELECTORES

"Después de varios días de meditar para poder escribir estas líneas, quiero hacer una reflexión en voz alta de este proyecto que de principio está lleno de frescura para mejorar la vida de nuestros ciudadanos.
Hemos llegado al momento donde lo importante no es el “yo” sino el “nosotros”; en una época en la que se cultiva modelos tan poco edificantes, en la que se admira más a quien sin esfuerzo y por motivos poco importantes acceden a la fama y al poder.
Nuestro proyecto tiene que estar basado en la sobriedad, en la honestidad moral, en unos valores distintos a los que nos ha conducido la liberación del hombre, que siempre nos ha llevado a emular conductas no apropiadas a nuestro servicio público.
Tenemos que ser defensores a ultranza de la verdad, de esa verdad de la que todos participamos, entendiendo que todos podemos poseer parte de ella, y no guardar grandes rencores en nuestras conciencias cuando nos enfrentamos al opositor y al enemigo; todos pueden tener algo de verdad en sus planteamientos. Y esto nos tiene que llevar al diálogo continuo. Yo utilizo el símil del puercoespín, que cuando llega el frío tienen que juntarse para darse calor, pero si se juntan demasiado, se pinchan unos a otros, por eso buscan esa distancia tan necesaria que de calor y al mismo tiempo no pinche.
Hemos perdido muchas veces el norte, hemos confundido el oír con el escuchar. El oír se refiere a los ruidos, a la propaganda, a regalar el oído; en cambio, el escuchar se refiere a entrar en la profundidad del otro, en sus necesidades, en sus derechos, en un embellecimiento de sus valores, de sus emociones, y no en el embellecimiento externo como signo de progreso de una ciudad, dejando en el tintero todo aquello que necesitan nuestros vecinos.
La ciudad no tiene que crecer en cantidad, sino en calidad, en cultura en la que todos podamos aportar algo de nuestra individualidad.
Ha llegado el momento del entusiasmo, de saber escuchar, porque sólo cuando escuchas, se obtiene ideas nuevas; miremos a la historia porque ella nos da lecciones de cómo progresar.
Una joven me dijo hace unos años de vuelta de un campo de refugiados en guerra: “No sé si las palabras salvan vidas, y lo que si se que el silencio mata”.
Quiero entusiasmaros y entusiasmarme por hacer algo útil a nuestro pueblo. Poner pasión a este novedoso proyecto para que podamos encauzar todos nuestros esfuerzos y emociones por algo nuevo y fresco. No entrar en diálogos de sordos donde perdamos todas nuestras fuerzas en monólogos estériles. En este sentido me siento con las manos limpias, y me aterra esos enfrentamientos inútiles de unos contra otros.
Espero que este proyecto se pueda llevar a cabo, con estas pequeñas ideas que aporto y que otros aportarán más adelante; y si un día esto no es así, tened por seguro que lo abandonaré; en toda mi vida he ido con la verdad por delante, y por supuesto me ha dado muchos dolores de cabeza, pero merecía la pena. Y podría decir que casi es un “orgullo” ir a la cárcel por defender un ideal sano, que ir a la misma por corrupto, por ansias de poder, por falsificación de documentos, etc..
Hace muy pocos meses, por fin encontré un libro que llevaba más de 30 años buscándolo, pero lo halle entre las bibliotecas de libros usados; se titula “Un hombre de verdad”, fue premio Stalin de literatura rusa, donde narra las vicisitudes de un piloto ruso que en un combate pierde las dos piernas, con lo que se frustra toda su vida que era volar; la historia de la misma es esa continua lucha por conseguir su objetivo: volar otra vez; y claro que lo consigue. Y esta debe ser nuestra historia, el esfuerzo continuado sin desesperar, aunque venga vientos contrarios, y al menos si no se consigue como proyecto comunitario y participativo, al menos lo consigamos a nivel personal.
Tengo cierto miedo al meterme en esta aventura, pero, ¿quién no tiene miedo? No todo es fácil, hay mucho lobo vestido de cordero que acecha en cualquier momento, y busca cualquier oportunidad con el único afán de destruir y desprestigiar al contrario. Pero quiero ser optimista: esto no pasará.
Por supuesto que me equivocaré muchas veces, pero lo importante es rectificar y decirlo en voz alta, sin titubeos.
Gracias amigos ."
Luis sandino.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

INTERESANTE SEÑOR, A VER SI SOIS CAPACES DE ARREGLAR LA CASA DE LOCOS QUE ES LA POLITICA EN ALHAURIN.ANIMO.

Javier Almansa dijo...

Me gustan mucho sus palabras, sr Sandino. Ánimo y fuerzas, que Alhaurín necesita a personas como ud.

Juan Carlos Sanz de Ayala dijo...

Felicidades. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa. No lo conozco a usted aún, pero espero que tire adelante, incluso con vientos contrarios ó sin piernas si hace falta como el piloto de la historia, pero con mucha voluntad.
Suerte.
Juan Carlos

Anónimo dijo...

Parece que efectivamente empezais a aportar algo distinto a los politicos tradicionales. Espero de corazon que sigais añadiendo perfiles tan interesantes como los de este señor y que finalmente llegueis al ayuntamiento. Contad con mi apoyo.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Los comienzos suelen ser difíciles

Cuando uno hace memoria del tiempo vivido, afloran emociones que todavía me enternecen.