"Después de varios días de meditar para poder escribir estas líneas, quiero hacer una reflexión en voz alta de este proyecto que de principio está lleno de frescura para mejorar la vida de nuestros ciudadanos.
Hemos llegado al momento donde lo importante no es el “yo” sino el “nosotros”; en una época en la que se cultiva modelos tan poco edificantes, en la que se admira más a quien sin esfuerzo y por motivos poco importantes acceden a la fama y al poder.
Nuestro proyecto tiene que estar basado en la sobriedad, en la honestidad moral, en unos valores distintos a los que nos ha conducido la liberación del hombre, que siempre nos ha llevado a emular conductas no apropiadas a nuestro servicio público.
Tenemos que ser defensores a ultranza de la verdad, de esa verdad de la que todos participamos, entendiendo que todos podemos poseer parte de ella, y no guardar grandes rencores en nuestras conciencias cuando nos enfrentamos al opositor y al enemigo; todos pueden tener algo de verdad en sus planteamientos. Y esto nos tiene que llevar al diálogo continuo. Yo utilizo el símil del puercoespín, que cuando llega el frío tienen que juntarse para darse calor, pero si se juntan demasiado, se pinchan unos a otros, por eso buscan esa distancia tan necesaria que de calor y al mismo tiempo no pinche.
Hemos perdido muchas veces el norte, hemos confundido el oír con el escuchar. El oír se refiere a los ruidos, a la propaganda, a regalar el oído; en cambio, el escuchar se refiere a entrar en la profundidad del otro, en sus necesidades, en sus derechos, en un embellecimiento de sus valores, de sus emociones, y no en el embellecimiento externo como signo de progreso de una ciudad, dejando en el tintero todo aquello que necesitan nuestros vecinos.
La ciudad no tiene que crecer en cantidad, sino en calidad, en cultura en la que todos podamos aportar algo de nuestra individualidad.
Ha llegado el momento del entusiasmo, de saber escuchar, porque sólo cuando escuchas, se obtiene ideas nuevas; miremos a la historia porque ella nos da lecciones de cómo progresar.
Una joven me dijo hace unos años de vuelta de un campo de refugiados en guerra: “No sé si las palabras salvan vidas, y lo que si se que el silencio mata”.
Quiero entusiasmaros y entusiasmarme por hacer algo útil a nuestro pueblo. Poner pasión a este novedoso proyecto para que podamos encauzar todos nuestros esfuerzos y emociones por algo nuevo y fresco. No entrar en diálogos de sordos donde perdamos todas nuestras fuerzas en monólogos estériles. En este sentido me siento con las manos limpias, y me aterra esos enfrentamientos inútiles de unos contra otros.
Espero que este proyecto se pueda llevar a cabo, con estas pequeñas ideas que aporto y que otros aportarán más adelante; y si un día esto no es así, tened por seguro que lo abandonaré; en toda mi vida he ido con la verdad por delante, y por supuesto me ha dado muchos dolores de cabeza, pero merecía la pena. Y podría decir que casi es un “orgullo” ir a la cárcel por defender un ideal sano, que ir a la misma por corrupto, por ansias de poder, por falsificación de documentos, etc..
Hace muy pocos meses, por fin encontré un libro que llevaba más de 30 años buscándolo, pero lo halle entre las bibliotecas de libros usados; se titula “Un hombre de verdad”, fue premio Stalin de literatura rusa, donde narra las vicisitudes de un piloto ruso que en un combate pierde las dos piernas, con lo que se frustra toda su vida que era volar; la historia de la misma es esa continua lucha por conseguir su objetivo: volar otra vez; y claro que lo consigue. Y esta debe ser nuestra historia, el esfuerzo continuado sin desesperar, aunque venga vientos contrarios, y al menos si no se consigue como proyecto comunitario y participativo, al menos lo consigamos a nivel personal.
Tengo cierto miedo al meterme en esta aventura, pero, ¿quién no tiene miedo? No todo es fácil, hay mucho lobo vestido de cordero que acecha en cualquier momento, y busca cualquier oportunidad con el único afán de destruir y desprestigiar al contrario. Pero quiero ser optimista: esto no pasará.
Por supuesto que me equivocaré muchas veces, pero lo importante es rectificar y decirlo en voz alta, sin titubeos.
Gracias amigos ."
Luis sandino.
4 comentarios:
INTERESANTE SEÑOR, A VER SI SOIS CAPACES DE ARREGLAR LA CASA DE LOCOS QUE ES LA POLITICA EN ALHAURIN.ANIMO.
Me gustan mucho sus palabras, sr Sandino. Ánimo y fuerzas, que Alhaurín necesita a personas como ud.
Parece que efectivamente empezais a aportar algo distinto a los politicos tradicionales. Espero de corazon que sigais añadiendo perfiles tan interesantes como los de este señor y que finalmente llegueis al ayuntamiento. Contad con mi apoyo.